
Paseando iba un día,
cerca del huerto pasé
y oí como discutían
un olivo y un laurel.
"Yo soy un árbol señor,
que aquel que mis hojas lleve,
es el más preciado don
de los héroes y los reyes".
Esto decía el laurel
a un noble y frondoso olivo,
muy fanfarrón y altivo,
que tenía cerca de él.
"No seas tan orgulloso
de que tus hojas don lleven
porque, como fructuoso,
eres un árbol estéril".
"Mis ramitas frutos dan,
líquido color de oro,
para freír y guisar,
es un divino tesoro".
"También huelo a Santidad,
que llevando mis ramitos
la paloma en su pico
es el signo de la paz.
al huerto de los olivos,
Jesús fue una noche a orar"
"Habría que preguntar,
a los héroes y a los reyes,
si sólo con sus laureles
se podrían conformar".
Vanidades orgullosas.
Sinónimo de torpeza.
la prudencia generosa
es la madre de la ciencia y de la belleza

.jpg)